
Continuamos con la fiesta grande de la ciudad de La Línea de la Concepción.
La Patrona linense vuelve a conseguir en el día de hoy que no se quede el templo vacio prácticamente ni un solo momento de la tarde.
Minutos antes de las cinco los alrededores de la Plaza de la Iglesia, necesitaba un parking, palabra tan de moda en todos los políticos de la ciudad, pero hoy lo precisaban muchas familias que con sus pequeños, algunos por partida doble, no querían perderse este acto que cada año cuenta con más tradición entre los jóvenes padres de La Línea de la Concepción. Más de medio centenar de bebes se presentaban a la Inmaculada en el día de hoy.
Había algunos con pocos días en la ciudad, como la pequeña de Alfonso Escuadra, se encontraban hermanos que por destino de la vida, han llegado en pareja, su vehículo necesitaba más espacio.
Otros eran algo mayorcitos pero, no por ello, estaban menos despiertos ante la expectación de su nueva medalla y salían hacia el altar del santuario cuando lo nombraban para ser presentados ante María Inmaculada.
Una vez concluido el momento de los más pequeños de la ciudad, se preparaba el templo para la nueva jornada de la novena en honor de la Inmaculada.
Hoy le tocaba el turno de la presidencia a la parroquia de San Bernardo, de gran tradición mariana y que cuenta con una de las imágenes de la Virgen que arrastra más devotos de nuestra ciudad, y que en pocos días, el 18 de diciembre, engalanará su parroquia para ensalzar la figura de María Santísima de la Esperanza.
Muchos linenses de la barriada de San Bernardo han hecho un hueco para encontrarse con la Purísima, cita a la que cada año acuden con más ilusión.
Fuente: LDD Fotografía:Marcos Moreno