No es que hoy por hoy, con todo lo que de moderno tiene hasta la naturaleza, la técnica de 'las cabañuelas' presente un nivel muy aproximado de aciertos, pero según lo que los expertos ya empiezan a anunciar, el año 2010 será seco, especialmente en otoño, con predominio de la inestablilidad en los meses de primavera, es decir, más o menos lo de todos los años.
Las "cabañuelas" representan una tradición que ha servido durante siglos para pronosticar el tiempo en los próximos doce meses. Cada agosto, desde el primer día del mes y hasta el 24, los expertos en meteorología e interesados en conocer los períodos pluviales siguen atentamente la evolución de las temperaturas y del clima en la ciudad.
Antiguamente, eran los agricultores las personas más interesadas en conocer las estaciones más húmedas para predecir el futuro de sus cosechas. Hoy en día, pese a los métodos más avanzados, sigue siendo un sistema válido.
Por lo tanto, la primera jornada de este mes representa a agosto del siguiente año, el día 2 sería septiembre y así sucesivamente hasta llegar al día 12 que sería julio y representaría el fin del primer ciclo. A partir de ese día comienzan las caniculares. Vuelta a empezar con los meses, pero esta vez en sentido inverso. El día 13 volverá a pronosticar el tiempo para julio, el día 14 para junio y así hasta llegar al 24, mes de agosto. Entonces llega el momento de comparar el resultado de ambos ciclos.
El año 2010 será un año seco, según el meteorólogo José Agulló, con temperaturas variables aunque tenderán a ser altas durante todo el año. Así, enero será un mes en el que el termómetro alcanzará temperaturas elevadas para esta época del año. Febrero será más variable en cuanto a temperaturas y predominará el viento.
Con la entrada de la primavera, llegarán las lluvias, sobre todo a la zona dellevante español. Marzo, abril y mayo serán los meses en lo que el agua y el viento creen un clima más inestable con temperaturas variables.
Esta inestabilidad se prolongará durante junio y julio, cuando las lluvias sigan cayendo y el ambiente fresco marque el inicio del verano. Con agosto llegará el calor como suele ser habitual. Y durante el tramo final del año, tanto en otoño como en el inicio del invierno se vivirá un ambiente soleado y seco con temperaturas suaves. Por lo que si se cumplen los resultados de este método que se basa en la observación no se vivirían períodos de lluvias torrenciales durante 2010.
Sea como sea, en pleno siglo veintiuno las personas siguen mirando al cielo y confiando en unas simples anotaciones que les permitan conocer qué les depara el clima para los siguientes doce meses.
Las "cabañuelas" representan una tradición que ha servido durante siglos para pronosticar el tiempo en los próximos doce meses. Cada agosto, desde el primer día del mes y hasta el 24, los expertos en meteorología e interesados en conocer los períodos pluviales siguen atentamente la evolución de las temperaturas y del clima en la ciudad.
Antiguamente, eran los agricultores las personas más interesadas en conocer las estaciones más húmedas para predecir el futuro de sus cosechas. Hoy en día, pese a los métodos más avanzados, sigue siendo un sistema válido.
Por lo tanto, la primera jornada de este mes representa a agosto del siguiente año, el día 2 sería septiembre y así sucesivamente hasta llegar al día 12 que sería julio y representaría el fin del primer ciclo. A partir de ese día comienzan las caniculares. Vuelta a empezar con los meses, pero esta vez en sentido inverso. El día 13 volverá a pronosticar el tiempo para julio, el día 14 para junio y así hasta llegar al 24, mes de agosto. Entonces llega el momento de comparar el resultado de ambos ciclos.
El año 2010 será un año seco, según el meteorólogo José Agulló, con temperaturas variables aunque tenderán a ser altas durante todo el año. Así, enero será un mes en el que el termómetro alcanzará temperaturas elevadas para esta época del año. Febrero será más variable en cuanto a temperaturas y predominará el viento.
Con la entrada de la primavera, llegarán las lluvias, sobre todo a la zona dellevante español. Marzo, abril y mayo serán los meses en lo que el agua y el viento creen un clima más inestable con temperaturas variables.
Esta inestabilidad se prolongará durante junio y julio, cuando las lluvias sigan cayendo y el ambiente fresco marque el inicio del verano. Con agosto llegará el calor como suele ser habitual. Y durante el tramo final del año, tanto en otoño como en el inicio del invierno se vivirá un ambiente soleado y seco con temperaturas suaves. Por lo que si se cumplen los resultados de este método que se basa en la observación no se vivirían períodos de lluvias torrenciales durante 2010.
Sea como sea, en pleno siglo veintiuno las personas siguen mirando al cielo y confiando en unas simples anotaciones que les permitan conocer qué les depara el clima para los siguientes doce meses.



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