
La Hermandad del Rocío de La Línea podrá volver a hacer el camino de peregrinación del 12 de octubre después de que las autoridades del coto de Doñana consideren que ha desaparecido el peligro de incendio por la sequía de los últimos años.
El único matiz desde el punto de vista de los rocieros linenses es el número de personas. Con una cantidad que ronde el medio centenar será facilmente asumible por los peregrinos pero a medida que vaya bajando irá costando más.
En cuanto a las autoridades de Doñana, sólo se permitirá un vehículo de apoyo y eso también condiciona bastante el desarrollo del camino, ya que las opciones de descanso serán menores, ya que en la carriola habrá que amontonar las tiendas de campaña, los sacos, la comida, la bebida y los útiles de cocina, por lo que el sitio para las personas será bastante limitado.
Los rocieros de La Línea saldrán al amanecer del 10 de octubre hacia Sanlúcar de Barrameda, donde esperan embarcar sobre las once de la mañana para entrar ya en las arenas del coto.
La primera y única noche en Doñana será en el Palacio de Doñana tras una jornada larguísima y de gran dureza. Por la mañana temprano del día 11 se emprenderá el camino hacia la aldea, a la que se espera llegar sobre las cinco de la tarde de ese día.
El único matiz desde el punto de vista de los rocieros linenses es el número de personas. Con una cantidad que ronde el medio centenar será facilmente asumible por los peregrinos pero a medida que vaya bajando irá costando más.
En cuanto a las autoridades de Doñana, sólo se permitirá un vehículo de apoyo y eso también condiciona bastante el desarrollo del camino, ya que las opciones de descanso serán menores, ya que en la carriola habrá que amontonar las tiendas de campaña, los sacos, la comida, la bebida y los útiles de cocina, por lo que el sitio para las personas será bastante limitado.
Los rocieros de La Línea saldrán al amanecer del 10 de octubre hacia Sanlúcar de Barrameda, donde esperan embarcar sobre las once de la mañana para entrar ya en las arenas del coto.
La primera y única noche en Doñana será en el Palacio de Doñana tras una jornada larguísima y de gran dureza. Por la mañana temprano del día 11 se emprenderá el camino hacia la aldea, a la que se espera llegar sobre las cinco de la tarde de ese día.
Fuente: Diario de La Línea


