La capilla de la iglesia de la Inmaculada Concepción tuvo que sufrir una obra debido a su adaptación a las nuevas dimensiones de la Cruz Arbórea.
La restauración, que se ha realizado en Sevilla, consistió en ensamblar todas las partes de la imagen del Señor que se encontraban desprendidas, así como en limpiar toda su policromía para recuperar el aspecto que tenía en su origen. Por lo tanto, la policromía del Señor no ha sido modificada.
En la parte trasera del sudario ha aparecido la autoría de la imagen, que corresponde a la Escuela Salesiana de la capital hispalense, donde trabajaba en aquellas fechas José María Gerones.
Destaca que tras la restauración y recuperación de la cruz arborea, no se le ha colocado la inscripción de I.N.R.I en la misma como si aparecía anteriormente.



